La salida es la exportación de servicios

La economía del conocimiento brinda cada vez más oportunidades a los argentinos. El sector de las nuevas tecnologías será la locomotora de esta puerta que se abre al mundo y que permite abrazar el futuro con mejores expectativas.

Diseñadores UX. Arquitectos IT. Implementadores. Desarrolladores de software. Analistas de sistemas. Analítica digital. Marketing online. Responsable de social media, o de proyectos digitales. Estos son apenas algunos de los perfiles más demandados dentro del sector de las nuevas tecnologías. Industria que, a su vez, se erige entre las muchas otras que conforman la economía del conocimiento, la promesa de corto, mediano y largo plazo que tiene el país.

Y tal promesa se debe a la oportunidad que tienen de insertarse en el mercado laboral estos perfiles profesionales. Pero más aún: por lo que significa a nivel de exportación de servicios.

Las empresas que conforman la economía del conocimiento en el país, y que va desde el software y los servicios informáticos hasta la producción audiovisual, pasando por la impresión en 3D, la nanotecnología, la inteligencia artificial, la biotecnología y el sector satelital, entre otros, constituyen el tercer sector generador de divisas, después del campo y de la industria automotriz. Se trata de unos u$s6.000 millones al año, según datos de Argencon, entidad que nuclea a varias de las empresas dedicadas al conocimiento.

A partir de la sanción de la ley de economía del conocimiento –sobre la que se espera su pronta reglamentación- las oportunidades serán mucho más importantes. Vale mencionar sólo lo que ha ocurrido con el software en los últimos 15 años.

Cuando en 2005 se aprobó la ley de promoción de la industria del software, el sector pasó de generar algo más de u$s200 millones a más de u$s1.700 en 2018, aún en un contexto de crisis.

La expectativa es que sólo este sector (del que dependen todos los perfiles mencionados al principio de este artículo) traspase la barrera de los u$s2.000 millones en exportaciones cuando cierre 2019, y que su avance continúe consolidándose hacia adelante. Será, de alguna manera, la locomotora que impulse al resto de los sectores considerados dentro de la llamada economía del conocimiento.

Estas ventas externas se logran gracias a la presencia de muchas filiales de multinacionales que eligieron a la Argentina para establecer sus centros regionales, como IBM, Accenture, SAP, Oracle, JP Morgan, Exxon Mobile, Cognizant, HP, entre varias más.

Pero también gracias al trabajo de profesionales independientes que tienen un reconocimiento internacional altamente valorado. Perfiles como diseñadores UX, testing automation, couch agile, desarrolladores de software, arquitectos IT, business manager, implementadores, y analistas de sistemas, son los perfiles más demandados en la actualidad de acuerdo a datos de Everis, otra multinacional establecida en el país.

Se trata de profesionales que logran participar de proyectos internacionales o, directamente, liderarlos desde la Argentina. La fibra óptica permite esa chance. La conectividad, como nunca antes, eliminó las distancias y los profesionales de la tecnología argentinos en sus diversas formas están a la misma altura que los ubicados en los principales centros de desarrollo del mundo.

El tema es todavía más amplio y auspicioso. Para la consultora Spring Professional, del grupo Adecco, el sector digital es uno de los 14 más relevantes en el mercado laboral argentino. Los perfiles más demandados, según este informe, son los vinculados con las áreas de marketing digital y de e-commerce, tambén el de growth manager, o product owner. Y también los vinculados con la analítica digital, la adquisición de tráfico, el gerente de CRM y de contenidos, el responsable de social media o de proyectos digitales.

Quienes se dedican a SEO/SEM, al diseño de productos para comercio electrónico o al inboud marketing conforman otro grupo que es cada vez más solicitado por las empresas, tanto a nivel local como internacional.

Prueba de ello es la misión de Canadá que a finales de octubre llegará a Buenos Aires para reclutar talento argentino del sector de tecnología. Se trata de una iniciativaa impulsada por el Economic Development Winnipeg (EDW), una organización sin fines de lucro y la agencia principal de económico de esa ciudad, que es a donde se trasladarán los elegidos.

La búsqueda se concentrará en desarrolladores de software, arquitectos de soluciones cloud, programadores, diseñadores web, desarrolladores de videojuegos, data scientist y desarrolladores de aplicaciones.

En este caso se advierte claramente la oportunidad que ofrece el sector de las nuevas tecnologías. No sólo la chance de tener garantizado trabajo de manera constante sino po lo que implica en cuanto a exportación de servicios y de búsquedas de empleo en otras latitudes. <

Oportunidades que se brindan tanto para aquellos que se encuentran en el primer peldaño del sector como también para los que han sumado más experiencia con el tiempo. En tal caso, la evidencia es que la industria de las nuevas tecnologías da una garantía. Y que, para aquellos que sueñan con vivir en un país mejor, el trabajo en este sector puede generar oportunidades a nivel de exportación que permiten caminar más seguro en pos de lograr ese objetivo.

Especialmente cuando, desde el punto de vista político, nunca hubo tanto consenso como en la actualidad respecto de una ley, como la de economía del conocimiento, que logró el apoyo de las distintas fuerzas partidarias. Hecho que augura un presente y un futuro más promisorio aún. No hay dudas de que la salida es a partir de la creación de conocimiento por las chances que presenta a nivel de exportación. Los números lo vienen demostrando desde hace años.